La iniciativa liderada por el Ministerio de Agricultura, con la asistencia técnica de la FAO y el financiamiento del GEF, moviliza a más de 30 instituciones del sector público, privado, la banca, la academia y la sociedad civil para fortalecer la competitividad del sector agropecuario.
Santiago, martes 14 de julio de 2026.- El Ministerio de Agricultura lanzó oficialmente el Proyecto GEF “Escalamiento de prácticas regenerativas para la recuperación y mejoramiento de los suelos, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados en el sector agropecuario chileno”, una iniciativa que busca acelerar la transición del sector agropecuario hacia modelos productivos más competitivos, resilientes y sostenibles.
El proyecto, que se ejecutará durante cinco años (2026-2030), es liderado por el Ministerio de Agricultura a través de ODEPA e INDAP, con la asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés).
Con una inversión total de USD 39,2 millones —de los cuales USD 6,6 millones provienen del GEF y USD 32,5 millones de cofinanciamiento nacional público y privado—, la iniciativa constituye una de las alianzas más significativas impulsadas en el sector agropecuario chileno en los últimos años. Cada dólar aportado por el GEF moviliza casi 5 dólares de inversión nacional, lo que refleja el nivel de compromiso de las instituciones participantes.
Una respuesta estratégica a los desafíos del sector
Al respecto, el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, indicó que “la agricultura regenerativa se ha transformado en una prioridad para los principales países productores de alimentos, porque permite aumentar la productividad, fortalecer la resiliencia frente al cambio climático y cuidar nuestros recursos naturales. Chile no puede quedar al margen de esta transformación. Como país agroalimentario, tenemos la oportunidad y la responsabilidad de impulsar sistemas productivos más competitivos, eficientes y sostenibles, con menor dependencia de insumos de origen fósil, fortaleciendo el desarrollo de los territorios rurales y la calidad de vida de quienes trabajan en el campo”.
Por su parte, la representante ad interim de la FAO en Chile, Maya Takagi, enfatizó que “la agricultura regenerativa es una respuesta concreta frente a la degradación del suelo y el cambio climático. Desde la FAO renovamos nuestro compromiso de acompañar al Gobierno de Chile en este proceso de transición hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles y resilientes, poniendo a disposición nuestra experiencia técnica y las redes de cooperación internacional para que los resultados de este proyecto trasciendan sus cinco años de ejecución”.
La agricultura regenerativa se posiciona hoy como una prioridad en los principales países productores de alimentos. Naciones como Estados Unidos, Australia y Brasil ya están integrando este enfoque en sus políticas agrícolas como una vía para fortalecer la productividad, reducir costos asociados a la degradación de suelos y responder a los estándares de sostenibilidad que exigen los mercados internacionales.En Chile, donde cerca de la mitad del territorio presenta algún grado de degradación de suelos, el proyecto abordará las principales barreras que limitan la transición regenerativa mediante cuatro líneas de acción: fortalecimiento de políticas públicas y gobernanza; desarrollo de mecanismos de financiamiento innovadores; implementación de pilotos productivos en ocho rubros y nueve regiones orientados a la generación de evidencia científica para la toma de decisiones, y el fortalecimiento de la información y las capacidades locales.
En concreto, estos pilotos abarcarán olivicultura, vitivinicultura, fruticultura, cereales, hortalizas, ganadería de leche, carne bovina y ovina, en al menos 40 predios entre las regiones de Coquimbo y Aysén, abarcando 26.509 hectáreas. Estas experiencias generarán evidencia sobre la viabilidad productiva y económica de las prácticas regenerativas en condiciones reales, con resultados que se proyectan como insumo para el fortalecimiento de políticas públicas e instrumentos de fomento.
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El proyecto se propone alcanzar los siguientes resultados en su período de ejecución:
– 26.509 hectáreas bajo manejo regenerativo
– 1,87 millones de toneladas de CO₂ equivalente mitigadas en un horizonte de 20 años
– 2.170 personas beneficiadas directamente, con al menos un 40% de mujeres
– 8 rubros productivos con evidencia validada en 9 regiones del país
El taller de inicio
La actividad que da inicio al proyecto se realizó en el Salón Torres del Paine del Ministerio de Agricultura y contó con la participación del Subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian; la Representante ad interim de FAO en Chile, Maya Takagi; el Director subrogante de ODEPA, Claudio Farías; la Subdirectora subrogante de INDAP, Antonella Pecchenino; y representantes de las instituciones socias del proyecto.
Durante la jornada se presentaron los componentes del proyecto, su estructura de gobernanza y plan de trabajo, y se realizó un panel de conversación sobre innovación y competitividad en el sector agropecuario. En él participaron Rabobank, banco agrícola líder a nivel mundial con presencia en Chile, y Viña Santa Emiliana, referente global en producción orgánica y regenerativa, quienes destacaron el rol estratégico del sector privado y financiero en la transición hacia una agricultura más sostenible y competitiva. La jornada incluyó además una actividad participativa para recoger los aportes de los socios estratégicos.

